miércoles, 17 de octubre de 2007

El beso de la mujer araña

Esta novela la leí hace como diez años, y desde entonces la recuerdo, la recomiendo, y de vez en cuando regreso a algunas de sus páginas por el puro gusto de volver a leerlas.

¿De qué trata? De dos hombres que comparten una celda, y conversan. Valentín es un preso político y Molina está acusado de corrupción de menores, para disfrazar su verdadero “crimen”: la homosexualidad. Ellos no podrían ser más diferentes, pero ante el azar de encontrarse juntos y sin mucho qué hacer, Molina se pone a contarle sus películas preferidas a Valentín. La novela empieza de golpe en una de estas detalladas narraciones, pero la verdadera historia se va tejiendo poco a poco, mientras Valentín y Molina empiezan a conocerse e intercambiar anécdotas, su relación crece y madura en medio de las paredes que los aíslan del exterior pero les permiten acercarse más a sí mismos.

Una peculiaridad en las novelas de Manuel Puig (y esta no es la excepción) es que la voz del narrador está totalmente ausente. Las historias son construidas a base de puros diálogos, cartas, canciones y anuncios de revistas, por esto es considerado un artista pop. El autor, nacido en Argentina, decidió venir a vivir a México en 1976, debido a las amenazas que a causa de su obra constantemente recibía, y fue aquí donde concluyó esta novela, que espero que disfruten:

* * *

... La pantera está dormida, pero el olor de Irena la despierta, Irena la mira a través de las rejas. Se acerca despacio a la puerta, pone la llave en la cerradura, abre. Mientras tanto, los otros van llegando, se oyen los autos acercándose con las sirenas para abrirse camino entre el tráfico, aunque a esa hora ya está casi desierto el lugar. Irena descorre la barra y abre la puerta, le deja paso libre a la pantera. Irena está como transportada a otro mundo, tiene una expresión rara, entre trágica y de placer, los ojos húmedos. La pantera se escapa de la jaula de un salto, por un momentito parece suspendida en el aire, delante no tiene otra cosa que Irena. No más con el mismo envión que trae, ya la voltea. Los autos se están acercando. La pantera corre por el parque y cruza la carretera, justo cuando pasa a toda velocidad uno de los autos de la policía. El auto la pisa. Bajan y encuentran a la pantera muerta. El muchacho va hasta las jaulas y encuentra a Irena tirada en el pedregullo, ahí mismo donde la conoció. Irena tiene la cara desfigurada de un zarpazo, está muerta. La muchacha colega llega hasta donde está él y juntos se van abrazados, tratando de olvidarse de ese espectáculo terrible que acaban de ver, y fin.

- …

- ¿Te gustó?

- Sí…

- ¿Mucho o poco?

- Me da lástima que se terminó.

- Pasamos un buen rato, ¿no es cierto?

- Sí, claro.

- Me alegro.

- Yo estoy loco.

- ¿Qué te pasa?

- Me da lástima que se terminó.

- Y bueno, te cuento otra.

- No, no es eso. Te vas a reír de lo que te voy a decir.

- Dale.

- Que me da lástima porque me encariñé con los personajes. Y ahora se terminó, y es como si estuvieran muertos.

- A final, Valentín, vos también tenés tu corazoncito.

- Por algún lado tiene que salir… la debilidad, quiero decir.

- No es debilidad, che.

- Es curioso que uno no puede estar sin encariñarse con algo… Es… como si la mente segregara sentimiento, sin parar…

- ¿Vos creés?

- … lo mismo que el estómago segrega jugo para digerir.

- ¿Te parece?

- Sí, como una canilla mal cerrada. Y esas gotas van cayendo sobre cualquier cosa, no se las puede atajar.

- ¿Por qué?

- Qué se yo… porque están rebasando ya el vaso que las contiene.

- Y vos no querés pensar en tu compañera.

- Pero es como si no pudiese evitarlo… porque me encariño con cualquier cosa que tenga algo de ella.

- Contame un poco cómo es.

- Daría… cualquier cosa por poder abrazarla, aunque fuera un momento sólo.

- Ya llegará el día.

- Es que a veces pienso que no va a llegar.

- Vos no estás a cadena perpetua.

- Es que a ella le puede pasar algo.

- Escribile, decile que no se arriesgue, que vos la necesitás.

- Eso nunca. Si vas a pensar así nunca vas a poder cambiar nada en el mundo.

- ¿Y vos te creés que vas a cambiar el mundo?

- Sí, y no importa que te rías… Da risa decirlo, pero lo que yo tengo que hacer antes que nada… es cambiar el mundo.

- Pero no podés cambiarlo de golpe, y vos solo no vas a poder.

- Es que no estoy solo ¡eso es! … ¿me oís?... ahí está la verdad, ¡eso es lo importante! … En este momento no estoy solo, estoy con ella y con todos los que piensan como ella y yo, ¡eso es!, … y no me lo tengo que olvidar. Es ésa la punta del ovillo que a veces se me escapa. Pero por suerte ya la tengo. Y no la voy a soltar… Yo no estoy lejos de todos mis compañeros, ¡estoy con ellos!, ¡ahora, en este momento!..., no importa que no los pueda ver.

- Si así te podés conformar, fenómeno.

- ¡Mirá que sos idiota!

- Qué palabras…

- No seas irritante entonces… No digas eso, como si fuese yo un iluso que se engaña con cualquier cosa, ¡sabés que no es así! No soy un charlatán que habla de política en el bar, no?, la prueba es que estoy acá, ¡no en un bar!

* * *

El libro completo aquí

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8 comentarios:

Instantes ~ Fugaces dijo...

hola!
muchas gracias por el saludo de cumpleaños :)
me agrada saber que tengo una vecina de blogg vegetariana, nos leemos...



Adieu!

Karla Verde dijo...

hola, compañerita vegetariana!!! seguro que nos leemos, te mando un saludo verde.

Piyama Party dijo...

muy buen diálogo. una conversación entre reos amerita plasmarse en las páginas de un libro. bueno, nunca he estado en la cárcel, pero imagino que la gente privada de su libertad ha de tener un montón de cosas muy fuertes que decir.

más tarde leeré el post de abajo. este blog se pone cada vez más interesante.

saludos amiga!

Karla Verde dijo...

sí, qué bueno que lo mencionas porque es muy cierto: los diálogos en esta novela son impecables, fluyen y se desarrollan con tanta naturalidad que a veces uno corre el riesgo de ni siquiera notarlo...

qué gusto que vuelvas por acá, sígueme visitando y rola la pipa!!! jajajaaj saludos verdes para ti.

John Lyre dijo...

Buena página Karla Verde, ahorita mismo estoy leyendo el libro de Fante, de quien tenía referencias por las entrevistas de Hank. Hablando de Bukowski, justamente, anoche vi Factotum. No me gustó. Pero no es su culpa. Si se puede pedir algo al blog, me gustaría que comentaras o pusieras algún librito de Raymond Carver.
Saludos.

Karla Verde dijo...

Hola John! yo no he visto Factotum pero sí Bar Fly, y de esa peli lo que me gustó fue descubrir ahi de pasadita el cameo de Buk bebiendose un trago :P

Creo que sí sería muy rico leer aquí a Raymond Carver, no me comprometo a que sea pronto pero me pondré a trabajar para que además de una reseña haya también material qué descargar. Gracias por la visita y por tus comentarios.

Saludos verdes!

Gaston dijo...

para haber entrado a un mundo, o tema oculto, como lo son los presxs de conciencia y de presxs politicxs, si esa noción me hubiera llegado com oa ti, no sé hubiese sido otra mi historia, neta, pero la descubrí de una manera diferente, más cruda y de tipo local, en todo caso, estamos de acuerdo en que algo no está bién, y que hay dar una consigna juntos... Presxs Politicxs Libertad ! ! !

Karla Verde dijo...

fíjate que sí, como anoche te platicaba, cuando leí esta novela estaba bastante chiquita creo yo, e igual de pequeño era mi mundo y fue en este libro donde descubrí que hay gente en la carcel a causa de sus ideas. Y aunque la novela no es un manifiesto contra los presos políticos, sí toca el tema y yo diría que la consciencia del problema surge cuando te encariñas con los personajes y comprendes que así como ellos, hay gente real que en estos momentos vive situaciones similares. Ojalá que leas esta novela, creo que te gustaría.